El mundo se divide en dos: Están los que aman la literatura erótica y están los que la odian. 

 

En este género es difícil encontrar personas que no sean defensoras u opositoras ¿Te has preguntado alguna vez por qué la literatura erótica es provoca sentimientos tan opuestos y llega a ser tan controvertida?

 

En este particular día del libro, me gustaría que las personas que están al otro lado de esta división, le den una oportunidad a este denostado género que aún tiene mucho que contar.

 

Uno de los grandes problemas cuando el sexo se mezcla con las letras, es que no hay un acuerdo unánime acerca de dónde está la linea que separa lo “erótico” de lo “porno” por lo que los límites difusos han contribuido a que mucha gente diga “a mi no me gusta ese tipo de lectura”, sin embargo, para mí es un debate absurdo, pues la única diferencia real está en la mente de quien lo lee. A veces no hace que un texto sea muy explicito para causar una gran estimulación y por el contrario, he leído historias que explican tanto y con tanto detalle, que no dejan lugar a la imaginación, dejando de activar mis sentidos. 

 

El erotismo y el sexo  forman parte de la humanidad, de la cultura y de nuestra sociedad, por eso no se pueden separar de ninguna historia y por eso es interesante leer cómo es representado en los diferentes contextos.  

 

Para muchas personas en un género que se ha ido poniendo de moda, con poca creatividad y que no tiene ningún fundamento, pero lo cierto es que ya las antiguas civilizaciones tenían textos relacionados con la sexualidad, y no hablo de manuales, me refiero a historias que narraban hechos reales o ficticios,con el único objetivo de provocar, que es, al fin de cuentas, el objetivo del arte. 

 

Algunas novelas  eróticas clásicas tienen una calidad literaria encomiable, otras, escritas más recientemente tienen una prosa pobre, que no deja lugar a la imaginación, pero en todo caso, siempre hay lectoras y lectores que consiguen disfrutar leyéndolas (a veces con una sola mano).

Pero entonces,  ¿Es posible después de odiarla, llegar a amar la literatura erótica? 

 

Indudablemente! Y aunque esta sería una buena oportunidad para expresar mi opinión y recomendar algunos titulos, creo que precisamente ahora, que vivimos un día del libro atípico, es un buen momento para confiar en nuestras libreras y libreros, que son las personas indicadas para recomendarnos los mejores. 

 

Lo que si voy a hacer es darte unas pequeñas recomendaciones si estás en el bando del odio y te atreves a darle una oportunidad a este género literario: 

 

Huye de los Best Sellers: Como en todos los demás géneros, estos libros superventas suelen tener historias muy manidas.  Mejor dedica tiempo a conocer autores y autoras independientes que escriban relatos cortos o novelas de poco tiraje, esto en caso de que seas un lector o lectora experimentada, en caso de que no estés familiarizada con la lectura en general puedes ir a por ellos, son una lectura fácil y suelen enganchar. 

 

Intenta fusionar tus gustos literarios dentro de la erótica: Es decir, si te gusta la novela policíaca o la de ciencia ficción, pregunta en la libreria si hay alguna novela que se acerque a lo erótico dentro de tu género favorito. Es una buena forma de ir entrando en materia y nunca mejor dicho, calentando motores…

 

Recuerda el objetivo: La lectura es un entretenimiento, nos lleva a lugares inexplorados  y en el caso de la literatura erótica no es diferente. Lee con entusiasmo y lee sin pretensiones, simplemente disfruta y déjate llevar por lo que el autor o autora te quiere contar. 

 

No te autocensures: Muchas veces, nos encontramos en los relatos, descripciones de prácticas eróticas o situaciones que nos parecen vergonzosas o están fuera de los límites de nuestra moral, pero mi recomendación en estos casos, es no juzgar y simplemente seguir el hilo para poder ver cómo se desarrolla la historia, eso nos ayuda a ampliar nuestros pensamientos y a definir nuestros límites. 

 

Dedica un rato tranquilo a tu lectura, especialmente si necesitas llamar a Eros: Este tipo de lectura puede ayudar a avivar el deseo, es por eso que nosotras las sexólogas lo usamos como “deberes” dentro de cierto tipo de terapias. 

 

Así pues, espero haberte dado argumentos para que, por lo menos, abras un espacio a la duda y que te atrevas a preguntar en tu librería local por alguna novela erótica o un recopilatorio de relatos. 

 

Creéme! Hay muy buenas historias que leer.

Autora de la imagen: @_aimeex3