¿Cómo educar en diversidad?

¿Cómo educar en diversidad?

¿ Cómo educar a nuestros hijos e hijas para que el respeto y la comprensión de la diversidad sean un valor?

Educar en diversidad no significa tolerar o educar de manera inclusiva.

Cuando se educa en diversidad no hay un nosotros y un ellos, porque comprender de verdad la diversidad y transmitirla a las siguientes generaciones, significa comprender que toda la especie humana es diversa y esas diferencias nos hacen únicos.

No vale explicar un día en casa lo que significan las diferentes banderas del colectivo LGTBI+, o decirles que hay que respetar a esas personas “que no son como nosotros”.

Si quieres impartir  una verdadera enseñanza en diversidad sexual, aquí tienes algunas indicaciones que te servirán de ayuda:

 

  • Adapta siempre la información a la madurez del /la menor: Cómo en toda la educación sexual, puedes empezar a hablar de todo, sin ocultar nada o mentir, en un lenguaje acorde a la edad madurativa de tu hijo o hija. Se trata de que entiendan que hay otras formas de vivir, pensar, sentir o relacionarse, además de la que ve en casa y que todas son normales.

 

  • Da el ejemplo:  Practica la autocrítica y empieza a  cuestionarte las falsas creencias aprendidas para evitar transmitir prejuicios cuando eduques.. Recuerda que más allá de las palabras, tus acciones son un modelo a seguir.

 

  • Las cosas por su nombre: No hace falta que conozcas todos los términos, pero procura que tus respuestas sean veraces y que uses las palabras adecuadas. Evita los eufemismos: No es “la amiga de tu tía” es su pareja y son lesbianas: No es el chico “que nació en el cuerpo equivocado”  Es una niña trans y esa es otra de las posibilidades de la amplia diversidad sexual humana. Usar el término adecuado dota a esa palabra de normalidad y cotidianidad.

 

  • Fomenta el debate en cada momento: Abre los ojos a las oportunidades del día a día para hablar y promover el pensamiento crítico, la curiosidad y la amplitud de miras. Ayúdale a desarrollar una comunicación asertiva fomentando debates productivos relacionados con la diversidad sexual.

¿Por qué será que en Escocia los hombres usan falda y aquí no?

¿Te has fijado que en esos dibujos animados las mamás nunca trabajan fuera de casa?

 ¿Qué te parece que tu tío haya decidido no ser padre nunca?

¿Por que esa compañera tuya solo juega en el patio con los chicos?

¿Le has preguntado a tu amigo si le gusta que le llamen de esa manera?

  • Cuidado con tus expectativas acerca de su identidad: Si caes en la trampa de los estereotipos, puedes estarle restando autonomía e importancia a su proceso de aprendizaje y a su desarrollo emocional. En ocasiones los padres y madres de manera inconsciente encasillan  a sus hijos con frases como ¿Ya tienes novia?, ¿Te vas a poner esa ropa?, ¡Las niñas no hacen eso!…

 

  • Acompáñale a buscar información: En el proceso de educación sexual tu rol es acompañarle para que pueda obtener la información adecuada y segura para que desarrolle la capacidad de tomar decisiones en un futuro que garanticen su salud sexual.  Si tienes dudas o desconoces algún tema que le intrigue o inquiete, reconoce abiertamente tu limitación y ayudale a filtrar las fuentes de información veraz.

 

Sexualidad en la Vejez

Sexualidad en la Vejez

Aunque el tema sigue siendo un tabú, es importante hablar claro acerca de la sexualidad en la vejez.

 

A medida que nos hacemos mayores, nuestro cuerpo va cambiando, por eso, es innegable que durante la vejez una serie de factores internos y externos, pueden alterar el funcionamiento de los comportamientos sexuales. 

 

Asumir y entender estos cambios físicos son la clave para disfrutar de la propia sexualidad a esta edad. 

 

La sexualidad en la Vejez no está aceptada socialmente: 

 

Contrario a lo que la mayoría de la juventud piensa, también tienen deseo y actividad sexual.  

 

Pero el estereotipo de abuelita haciendo galletas o abuelito sentado en un banco dándole de comer a las palomas, no nos ayuda a visualizar que pasada la edad “activa” siga habiendo algún tipo de respuesta sexual. 

 

Debemos desterrar el mito del  “Viejo pervertido” o “Viejo verde” o “Vieja ninfómana”, que tristemente hemos construido por la propia incapacidad social de entender que entender que el sexo es tan natural en la vejez, como en la adultez. 

 

Este pensamiento está instaurado en nuestra sociedad gracias a la idea equivocada de asociar la sexualidad exclusivamente a la procreación,  nos cuesta entender que más allá de un acto reproductivo, el sexo tiene otro fin: dar y recibir placer.

 

¿Qué cambios tiene la sexualidad en la vejez? 

 

Fisiológicos: 

 

  • Cambios hormonales
  • Disminución de la energía
  • Efectos secundarios de la medicación

 

Sociales:

 

  • Pérdida de pareja (viudez) o ruptura matrimonial
  • Cambios en las rutinas diarias 
  • Jubilación o cambios en las relaciones sociales cotidianas
  • Variación en la convivencia (Ir a vivir con los hijos)

 

Psicológicos:

 

  • Pérdida de autoestima por la falta de aceptación del envejecimiento
  • Inseguridad, o no asumir la evolución de la sexualidad
  • Sentimiento de culpa o vergüenza por sentir deseo sexual

 

Todos estos factores condicionan negativamente las posibilidades de libertad y plenitud sexual en la madurez. 

 

Cómo vivir una sexualidad plena en la vejez 

 

Aprovecha la experiencia obtenida a lo largo tus años: El mayor conocimiento de sí mismo (y de la pareja si es el caso) son un factor positivo ya que permite la  toma de conciencia sobre el cuerpo y sus necesidades. 

 

Mantén lo bueno y prueba lo nuevo: Durante esta etapa, ya existe un criterio definido sobre el erotismo y los gustos. Esta valiosa información, obtenida a través de los años puede combinarse con nuevas experiencias que antes no te habías atrevido a vivir.  

 

La ancianidad es el fin de la sexualidad: Lo más importante es que tú tengas claro que sigues siendo un ser sexuado y no hay nada de malo en sentir deseo o impulso sexual. Que puedas seguir viviendo una sexualidad plena te aportará beneficios a nivel mental y físico. 

 

Cuídate por dentro y por fuera: Que tu cuerpo cambie no significa que es inservible o que se está deteriorando, aprende a escucharte y reconocerte. La autoestima es una parte muy importante de la sexualidad.

 

Nuevos modos de satisfacción: En todas las etapas de la vida, es muy importante tener presente que el coito no es la única forma posible de encuentro sexual, pero durante la tercera edad hay que tenerlo presente, más si cabe. Es importante entender que incluso los orgasmos cambian. 

 

La menopausia no es un impedimento:  Lo único que significa esta etapa es que la función reproductiva ha cesado, pero eso no significa que se inhiba el disfrute sexual. A pesar de los cambios físicos se puede seguir manteniendo los contactos sexuales, siempre adaptando y entendiendo las nuevas necesidades.

 

No todo se centra en la erección: Culturalmente le hemos dado una excesiva atención al coito.  La vida sexual no debe solo depender de la “potencia” del pene. Es cierto que en la mayoría de los hombres se dan cambios, bien sea por las hormonas, por efecto secundario de medicamentos o enfermedades crónicas o porque la irrigación sanguínea disminuye, pero de ninguna manera eso significa que no puede haber disfrute. 

 

Masturbarse es tan bueno ahora como antes: No renuncies a tu auto placer masturbarse en la vejez es tan recomendable para mantener la salud sexual como en la adultez o en la adolescencia.   

 

La vejez es un momento vital en el que se puede disfrutar de la sexualidad. 

 

Para ello, es necesario desarrollar y mantener el autoestima, además de reconocer la identidad, la orientación, los gustos y las preferencias sexuales de manera abierta y sin que te afecten los prejuicios sociales.  

 

Todo esto no siempre es fácil. 

 

Como en todas etapas de nuestra vida, la interacción con personas de confianza ayuda a superar los posibles problemas que se vayan presentando al asumir la propia sexualidad en la vejez. 

 

Satisfayer: Pros y Contras del Juguete Sexual Estrella

Satisfayer: Pros y Contras del Juguete Sexual Estrella

Seguramente, para bien o para mal, el Satisfayer será en el juguete sexual estrella de este San Valentín 2020, para ayudarte a decidir si comprarlo o no, aquí te dejo mi lista de Pros y Contras del Satisfayer o “Succionador de Clitoris”.

Esta breve lista es especial para ti, que aún dudas si caer en las fauces de la moda de la industria sexual, o para ti, que has pasado de leer opiniones por puro hastío. 

Como por naturaleza soy pesimista, empezaré por lo que creo que son los puntos débiles del aparato masturbardor en cuestión: 

5 Razones para NO comprar el Satisfayer:

 

  1. No es un Succionador: Ni tiene ningún efecto que haga una acción parecida a chupar, es un vibrador potente al uso, como cualquier otro que puedas encontrar en un sex shop con forma de mariposa, araña, dildo, etc. Puede que esto no sea un “Contra”, pero debes saberlo.
  2. Inmediatiza el Orgasmo: Somos la sociedad de la inmediatez, y como no podía ser de otra manera, el orgasmo también ha sucumbido a nuestra falta de tiempo y paciencia. Queremos resultados por encima de los métodos, muchas veces, sin medir las consecuencias. ¿Dónde ha quedado aquello de “Despacito” que tan de moda estuvo hace un par de años?
  3. Acorta el contacto y el disfrute: Como una consecuencia ineludible de lo anterior, el Satisfayer hace que el encuentro sexual en pareja se acorte, y se pierda la posibilidad de disfrutar de otras sensaciones táctiles, olfativas, visuales, auditivas o gustativas, imposibilitando la intimidad y haciendo que el encuentro se limite al clímax, lo cual a la larga, puede generar ciertos problemas.
  4. Solo Placer Localizado: Hace poco nadie sabía ni qué forma real tenía un clítoris y ahora parece que no hay nada más importante en el encuentro sexual que su estimulación. Y no estoy diciendo que no sea relevante, solo digo que el Satisfayer vale solo para eso, nada más, y que todo se centre en el clítoris, deja fuera muchas otras cosas divertidas y agradables. 
  5. Y hasta puede que no de Placer: Las mujeres son diferentes, los cuerpos son diferentes y los clítoris son diferentes, tener un Satisfayer no es garantía de que te vaya a gustar. En ocasiones, la fuerte vibración localizada puede resultar molesta para algunas, y otros casos, el tamaño de la boquilla del aparato no se ajusta correctamente, porque como es obvio, tampoco hay un tamaño estándar para el capuchón del clítoris. 

Dicho esto, y sin ánimos de desanimarte, me dejo la parte buena para el final.

5 Razones para comprar el Satisfayer:

 

  1. Favorece la consecución del orgasmo: Está claro que esta es la principal ventaja del succionador de clítoris. En la gran mayoría de los casos ayuda a obtener un orgasmo intenso, con todas las consecuencias positivas que eso supone. 
  2. Promueve el autoconocimiento:  Si algo ha tenido bueno todo este revuelo mediático, es que el Satisfayer ha conseguido que se visibilice la Masturbación Femenina y ha hecho que hablemos de ella más abiertamente. Sé de algunas mujeres que nunca habían comprado un juguete y que gracias a la normalización social que se  ha promovido a raíz de este producto, se han atrevido a explorarse y conocerse de otras maneras. Para mí el Satisfayer es el equivalente en el sex shop de lo que causó las 50 Sombras de Grey en la librería.
  3. Inmediatiza el Orgasmo: Si, has leido bien, también es un “Pro”. Porque muchas veces el orgasmo no tiene una función de satisfacción del deseo, ni es consecuencia de una gran excitación sexual, sino que responde a una simple necesidad fisiológica urgente de liberar tensión. Para esos momentos, que no falte en Satisfayer en tu mesilla de noche.
  4. Calidad / Precio Justo: En esta industria, como en todas, a veces encontramos juguetes con muy buen marketing y poca calidad, sin embargo, por lo que parece el Satisfayer cumple las expectativas en cuanto a fabricación se refiere.
  5. Higiene y Ergonomía: No hay que negar que es fácil de limpiar lo cual es un punto positivo para cualquier superficie que tenga que estar en contacto con los genitales y además, la forma ergonómica del mango, permite sujetarlo fácilmente, incluso durante una penetración.

Eso es, casi todo está ya dicho con respecto a este cacharro. Probable no haya humano en el mundo civilizado que no haya oído hablar de él, y es que, si algo es evidente en la era de Internet, es que el marketing puede ser tan viral como el coronavirus. 

No sé si te he aclarado algo, ya sabes que no es mi estilo decirte lo que debes y no debes hacer, prefiero que tengas toda la información para que puedas decidir libremente y con conocimiento. 

Con esto y un bizcocho, espero que si te he convencido para regalar o autoregalarte un satisfayer, no te limites a pensar que es la panacea del sexo, y lo uses solo como lo que es, un juguete, un instrumento más. 

Y si eres de las personas que al leer esto se han convencido para siempre de que formarán parte de la resistencia, deseo que nos sigamos viendoahí, del otro lado. 

 

Minerva M. 

 

Bolas Chinas – Todo lo que dicen no es verdad

Bolas Chinas – Todo lo que dicen no es verdad

Hace muchos años, la primera vez que escuché hablar de las Bolas Chinas una usuaria aseguraba que tenía orgasmos continuos al caminar y fui inmediatamente a comprar unas en un sex-shop en donde me dijeron que podía usarlas todo el día ¡cuántas cosas se dicen de ellas que no son verdad!

Aunque algo si es cierto: son muy buenas. De hecho pienso que si hay algo de que toda mujer sexualmente activa debe tener son las Bolas Chinas. No solo por su función lúdica, sino por los beneficios físicos que puede producir.

Empecemos por el principio:

Ni siquiera el origen de las Ben-wa o Bolas de Geisha está claro: algunos lo atribuyen a un emperador chino en 1603 que las inventó para que sus concubinas estuvieran lubricadas y poder saltarse así los prolegómenos de la penetración. Otros creen que en sus inicios la usaban las geishas del siglo XVIII que generaban un sonido tintineante al contraer los músculos de la vagina para que el hombre supiera que estaba lista para ser penetrada tras el parto. Lo cierto es que han llegado hasta nuestros días comercializadas de muchas maneras y con diferentes materiales.

¿Cómo Son y Para qué Sirven?

Existen muchos productos diferentes bajo el nombre de Bolas Chinas, lo estándar son 2 bolas unidas por un cordón que tienen en su interior otra pequeña bola que se puede mover al agitarla, aunque de manera genérica se conoce así también a las de 1 bola o más de 2 (aunque estas técnicamente son Bolas Tailandesas), con o sin bola dentro, de diferente peso, totalmente redondas u ovaladas, y de muchos materiales.

Las estándar (2 bolas y las de 1 bola) se usan principalmente para fortalecer el suelo pélvico o músculo pubococcígeo. Se introducen en la vagina como un tampón dejando parte de la cuerda fuera para poder sacarla. Es decir, es una pesa para la vagina. Exactamente igual que cuando entrenas en el gimnasio con una mancuerna las bolas ayudan a hacer ejercicios del suelo pélvico.

¿Cómo sé si las necesito?

Como he dicho antes creo que toda mujer sexualmente activa debería usar bolas chinas, se trata de un utensilio para hacer ejercicios y aunque muchas mujeres cuidan su cuerpo en un gimnasio, el llamado suelo pélvico no siempre se ejercita. Este músculo pierde su tonificación por muchas razones (tos o estreñimiento crónicos, levantar peso continuamente, ejercicios de alto impacto, parto, obesidad, menopausia, mala postura, etc.) y lo ideal sería trabajarlo con las bolas antes de que esté debilitado. Si estas ya en alguno de estos casos o tienes alguno de estos síntomas es porque necesitas urgentemente unas bolas chinas:

  • Tienes pequeñas pérdidas de orina involuntarias (al estornudar, toser, reírte o hacer ejercicio…)
  • Falta de sensibilidad en la penetración vaginal.
  • Sufres obesidad o estreñimiento crónico.
  • Practicas deportes de alto impacto (running, aerobic, etc.)
  • Estas cerca de la menopausia.

 ¿Cuál bola debo usar?

Cuando nunca has entrenado y vas el primer día al gimnasio no se te ocurriría levantar una pesa enorme ¿No? ¡Pues lo mismo pasa con las bolas!  Existen diferentes medidas de diámetro y de peso, por lo que debes empezar con alguna más grande y poco pesada, que se adapte a tu tono muscular. (Hay bolas en el mercado que puedes ir intercambiando para hacer una combinación de pesos para ir de menos a más) Las de diseño liso son más fáciles de limpiar y las que tienen estrías o ranuras más fáciles de sujetar. Elije un material que te garantice higiene y que no sea poroso, yo recomiendo las de silicona o ABS/PC de grado medico ya que son hipoalergenicas, y que no tengan el cordón de hilo ya que acumula bacterias. No tienes que usar la más cara del mercado, pero piensa que las usarás casi cada día, así que es mejor que inviertas en unas buenas bolas. Asegúrate de que está libre de ftalatos (DEHP) ya que está demostrado que es muy tóxico.

¿Sirven también para jugar?

Todas las bolas tienen una función lúdica (se pueden usar para jugar durante las relaciones sexuales) ya que el golpeteo de las bolas interiores puede producir una sensación agradable (para algunas mujeres) y porque jugar a meter y sacar es un juego muy excitante. Puedes usarlas tanto para la vagina como para el ano  pero nunca debes meter las bolas en el ano y luego en la vagina sin haberlas lavado correctamente, de hecho para el ano se recomiendan las bolas Tailandesas por su versatilidad de formas y tamaños, por lo que te recomiendo que dejes tus bolas de hacer ejercicios solo para tu vagina y tengas otras para jugar.

¿Cómo debo usarlas?

  • Deben estar siempre limpias y secas. ¡Y tus manos también!, si necesitas lubricante utiliza alguno compatible con el material de la bola.
  • Al principio intenta mantenerlas de 10 a 15 minutos hasta un máximo de 3 horas diarias. ¡No te pases de ese tiempo!…puedes provocar diversas afecciones vaginales por intentar solucionar la flacidez.
  • La acción efectiva de las bolas viene dada (además de por su peso) por el movimiento que hace la bola interior cuando se mueve, por lo que debes ponértelas para caminar, bailar, etc. No haces nada si te las pones para estar sentada) De manera involuntaria si el musculo está fuerte se contrae para sujetar las bolas cuando estamos en posición vertical.
  • Si no eres capaz de sujetarlas al andar debes empezar acostada, tira suavemente de ellas como si quisieras sacarlas e intenta apretar el musculo para que no salgan. Practica los ejercicios de Kegel.
  • NO las uses si vas a tener una penetración vaginal o si tienes la regla.

¿Cómo debo cuidarlas?

  • Sigue siempre las instrucciones del fabricante para limpieza y esterilización. Usa jabón neutro o algún desinfectante especial que puedes encontrar en sex-shops o farmacias.
  • Asegúrate de que estén secas antes de meterlas y guárdalas en un sitio limpio (si no vienen con una caja puedes utilizar un calcetín o una bolsa de tela)
  • Si notas que el material está empezando a desgastarse cámbialas inmediatamente.

Como ves no es verdad todo lo que van diciendo por ahí de las bolas chinas, es cierto que hay mujeres (pocas) que sienten placer físico por llevarlas puestas, algunas aseguran tener orgasmos al caminar, pero para la mayoría no es así, una vez que están dentro puede que ni las notes.

Lo que sí es verdad es que el uso continuado mejora la lubricación y mentalmente puede ser muy excitante llevarlas.

Las bolas chinas no mejoran tu vida sexual porque sí, pero son una ayuda (como las pesas del gimnasio) para mantenerte a tono en cuanto fuerza y tono muscular se refiere. Los resultados se notan entre 1 y 3 meses por lo que puedes ir avanzando y comprar otras cada vez más pequeñas y pesadas.

Debes acudir a tu ginecólogo si no notas mejoría, te duele al usarlas, o notas un bulto en tu vagina, puede que se trate de un prolapso y necesitas más que unas bolas chinas para solucionarlo.

Acerca de las Parejas Liberales

Acerca de las Parejas Liberales

Un día cualquiera, es muy pronto, mi taza de café me dice que hoy va a ser un buen día, pero es difícil saberlo aún, hace frío y mi cuerpo me pide que me duche urgentemente para poder activar la circulación.

Al salir de la ducha un mensajito en el móvil cambia mi panorama:

— “¿qué tal estáis chicos?”

El mensaje llega a mi teléfono pero está dirigido a los dos, porque esto de ser Swinger es cosa de parejas.

Parece evidente Intercambio de parejas, parejas liberales, en fin que, contrario a lo que algunos se empeñan en normalizar, en este mundillo TODO ES COSA DE PAREJAS.

En nuestro particular argot este mensaje significa –  ¿follamos?-  y reconozcámoslo esto despierta más que un expreso… Ya tenemos plan, me encanta la invitación “tomamos algo en casa y vemos lo que pasa, vendrán otros amigos que no conocéis pero son muy majos”…

Para los que no entendéis esto, no hay explicación posible: Ser Swinger no es una secta o un club exclusivo o gente depravada que folla sin normas, simplemente pensamos que no hay nada más excitante que ver la cara de placer de tu pareja cuando otra persona que no eres tú, es capaz de conseguir que se estremezca su cuerpo.

Así que: eres o no eres.

Mucho se ha escrito y dicho últimamente sobre el mundo liberal, lo cierto es que algo que siempre ha existido ha pasado de ser un tabú, a ser un tema de conversación morboso entre jóvenes y adultos que, llevados por la curiosidad y más allá de considerar las implicaciones y consecuencias, quieren meter las narices (o la polla), en un mundo que muchas veces supera al imaginario popular.

Esto es una opción sexual como cualquier otra, y aquí dentro hay gente de toda clase, de diferentes gustos y orientaciones sexuales, de diferentes edades y físicos, pero todas son parejas establecidas con ganas de pasarlo bien, dar y recibir placer.  Simple.

El día está lleno de mensajes insinuantes por el móvil, “no veo las ganas de acabar esta jornada y tomarme un vino en vuestro sofá”. No me pongo bragas, hoy no las voy a necesitar, mi coño está expectante sé que será una buen día, ahora si lo sé.

Me encanta la tensión que supone romper el hielo, follar entre 6 no es tan fácil como parece, alguien debe saber en qué momento dejar de hablar del clima y meter la mano convenientemente por alguna parte oculta de manera no tan discreta para que el resto entienda que es hora de follar: calentamos, acariciamos, sonrisa, te cojo la mano y la llevo donde me gusta, nos acoplamos, piernas, manos, todo cabe en este estrecho sofá.

Allí debajo de los botones del vaquero están prisioneras unas pollas que cada vez se hacen más grandes, no puedo resistirme, las libero y salen firmes, calientes y dispuestas.

Me encanta chupar pollas, todas juntas en mi cara, suplicando que las lama, que las toque, babeando por mi saliva y mi lengua. Lo reconozco, tengo el ego más grande que las tetas, y me encanta que me miren, que me deseen, me encanta tener el punto de control entre mis piernas y decidir quién me folla y cuando dejarme penetrar.

Follar, sin más, comernos, lamernos, chuparnos, el placer está allí, al estirar la mano hay un culo firme al que acariciar y del otro lado tetas generosas botando por el movimiento provocado por otra penetración, mientras mis piernas se entrelazan con otras piernas, hay 2 pollas en mi boca pero ya no tengo más manos, chupo, toco, ooh! Alguien me come el coño, no sé quién, es maravilloso.

Cada uno a su ritmo y al mismo tiempo acompasados por la química y la complicidad de disfrutar con el placer ajeno.

Esto es sexo sin más, no hay compromisos, lo bueno se repite en casa y lo malo se comenta en pareja, nos vamos, no hay nada más que decir, salvo ¿repetimos?.

Candela M.

La eyaculación femenina III – Vamos a la práctica

La eyaculación femenina III – Vamos a la práctica

Ya he dejado claro que la eyaculación femenina es posible, también ha quedado claro que no se trata necesariamente de esos chorros que salen en el porno  y que es probable que alrededor de la mitad de las mujeres estén fisiológicamente preparadas para hacerlo según el desarrollo de sus glándulas.

¿Quieres intentar ser una squirter? ¿Cómo conseguirlo?

  1. Relaja tu mente y concéntrate en lo que quieres hacer, elimina los prejuicios y las dudas e intenta ser consciente de tu cuerpo, siente tus reacciones.
  2. Debes estar suficientemente excitada antes de empezar la estimulación puntual, tanto si estás sola como si estas en pareja, esto se debe hacer en ese punto donde cuando estás muy, muy caliente, pero sin haberte corrido.
  3. Relaja la pelvis y separa las piernas lo más posible, penetra tu vagina con los dedos corazón y anular (pon la mano como cuando spiderman lanza telarañas) y busca el Punto G y presiónalo de forma rítmica de la manera  que más te guste, aunque no está comprobado que exista una relación directa entre el punto G y la eyaculación, la mayoría de las mujeres necesitan esa estimulación para conseguirlo. La muñeca debe estar quieta, mueve solo los dedos (como si estuvieras llamando a alguien). Utiliza el pulgar o la otra mano para masajear el clítoris, mastúrbate normalmente sin dejar de hacer presión desde dentro, es probable que sientas que tienes ganas de hacer pis, es normal, olvídate de esa sensación y piensa en algo excitante, mantén tu mente en donde debe estar. Aprieta las nalgas y mueve la pelvis para conseguir que se contraigan los músculos. ¡Y no pares hasta que te corras!

Consejos para hacerlo más fácil:

  1. En vez de los dedos usa un juguete vibrador, los hay específicos para estimular el punto G (son pequeños y con forma curvada)
  2. Coloca una almohada debajo de tu pelvis, ayuda a relajarla y ponerla en una postura más cómoda.
  3. Usa lubricante, al principio puede que no quieras porque si eyaculas poco no lo notarás, pero se trata de hacer la masturbación lo más placentera posible y créeme el lubricante mejora la sensación táctil.
  4. Escucha a tu cuerpo y haz lo que te pida, no hay fórmulas mágicas, cada mujer es diferente, hay algunas que consiguen eyacular solo si están boca abajo así que prueba, a partir de estas pautas lo que te venga a ti mejor.
  5. No te frustres si no lo consigues, tomate esto como un juego más, una actividad más de todas las que puedes hacer en el sexo, puede que lo consigas después de muchos intentos (yo tardé años), o puede que no lo hagas nunca, en todo caso es divertido intentarlo. ¡Disfruta!
  6. Si eres un chico y estás leyendo esto para aprender a hacerlo, las pautas son las mismas, debes estar atento a sus gestos y a sus instrucciones, reconocerás el Punto G (si no lo conoces aún) porque es un poco más rugoso que el resto del interior de la vagina y porque si lo aprietas ella tendrá ganas de hacer pis. Procura haberte corrido antes porque esto puede que tarde mucho, tómatelo con paciencia y disfruta!

¡Espero que por lo menos consigas conocerte y tener unos buenos orgasmos!

Cuéntame tus experiencias en candela@elsexoloestodo.com

Candela M.

La eyaculación femenina II parte  – ¿Es real o es pis?

La eyaculación femenina II parte – ¿Es real o es pis?

En la primera parte de este artículo ya he explicado que las mujeres también tenemos próstata, para algunos sigue siendo un tabú, pero es un hecho muy documentado y contrastado: Lo “descubrió” un ginecólogo escocés llamado Alexander Skene y ahora a esas diminutas estructuras que se encuentran alrededor de la uretra (tubo urinario) se le conoce como Glándulas de Skene, por lo visto en algunas mujeres esas glándulas están más desarrolladas que en otras y es por eso que este tema es tan controvertido (se estima que entre un 10 y un 55%  depende del estudio, pero aún falta investigar mucho más acerca de la eyaculación femenina).

¿QUÉ ES ESE LÍQUIDO? ¿ES IGUAL QUE EL FLUJO VAGINAL?

Glandula-Skene_470En uno de los estudios más recientes (2007) el Dr. Florian Wimpissinger (urólogo austriaco) demostró que el líquido eyaculado es químicamente diferente a la orina: En particular, contiene una enzima que se encuentra normalmente en el líquido seminal, además de glucosa, creatinina y otros azúcares. Cierto es que, también en la mayoría de los análisis químicos se ha demostrado la existencia de un poco de urea, pero eso no lo convierte en pis.

La eyaculación femenina es un fluido es de color blanquecino/transparente, su olor y sabor no son fuertes (aunque al igual que el semen) varía según la alimentación, hormonas (fase del ciclo menstrual), tabaco, etc.  Tampoco la composición es igual a la del flujo vaginal diario o al flujo lubricante que expulsan las glándulas de Bartolino cuando nos excitamos.

¿ENTONCES EL SQUIRTING ES REAL?

Una vez más el desconocimiento y la falta de información hace que el mal porno sea el referente en ésta cultura: si buscas información por internet acerca de este tema probablemente veas esculturales mujeres expulsando litros de líquido de dudosa procedencia mientras tienen un ruidoso orgasmo o acabes en una página de sexo tántrico o taoísmo donde los flujos sagrados son eyaculados gracias a las energías bien equilibradas. En fin, que ni una cosa ni la otra.

No hay duda de que el squirting existe pero ni hablamos de chorros de liquido ni hay que ser una Taoísta comulgando con su útero en un plano superior para conseguirlo.

Se estima que la cantidad eyaculada es más o menos entre una cucharada y media taza de café, por lo que esos chorros de las pelis (y esto también está demostrado) no son de verdad, algunas actrices introducen agua en su vagina y otras directamente hacen pis.

Por lo tanto la eyaculación es perfectamente normal y existe, (aunque no como lo vemos en la mayoría del porno) No es motivo de vergüenza ni de burla, no es una disfunción y sobretodo debe quedar muy claro puede estar, O NO, ligada a un orgasmo, como ya lo dije anteriormente puedes eyacular en el orgasmo o en cualquiera de las otras fases de la excitación o puedes tener un orgasmo sin eyacular.

Dicho esto, la mayoría de las mujeres ( y hombres curiosos) querrán intentar vivir la experiencia y experimentar con sus cuerpos. En la tercera y última parte de éste articulo te daré las claves para empezar.

Candela M

La Eyaculación Femenina I parte  – Un poco de Historia

La Eyaculación Femenina I parte – Un poco de Historia

¿ES UNA LEYENDA URBANA? ¿ES PRODUCTO DEL PORNO? ¿POR QUÉ NO SE HABLA DE ESTO ABIERTAMENTE?

En algunos antiguos textos de la China Taoísta se mencionan los diferentes fluidos que las mujeres expulsan durante el acto sexual y también describen técnicas conseguirlo.

En Ruanda, por ejemplo, las mujeres adultas enseñan a eyacular a las adolescentes en un ritual llamado Kachapati, que traducido sería “rociado de las paredes”.

En el Ananda Ranga (uno de los textos más antiguos sobre sexualidad de la India) se habla de un líquido, el Kama salila o “agua de la vida” que expulsan por las mujeres durante el orgasmo. Las mujeres de la tribu Mohave, (en América) también lo ven como algo natural. En la Polinesia y en la Micronesia las mujeres eyaculan. Lo que demuestra que en otras culturas no es Tabú.  Sin embargo, a éste lado del mundo, hace por lo menos 2 siglos que la eyaculación femenina –como muchos otros aspectos de nuestra sexualidad- ha sido demonizada y menospreciada. A día de hoy mucha gente desconoce e ignora este tema porque hablar abiertamente de ello en nuestra sociedad sigue siendo (desde la era medieval) un tema moralmente controvertido.

Reflexionemos esto a partir de afirmaciones (antiguas y actuales) de nuestra cultura occidental:

* Si la mujer tenía deseo sexual estaba enferma. La histeria fue descrita en tiempos de Hipócrates, como una enfermedad del “útero errante”

*La mujer no necesita orgasmos ó en caso de que los tenga deben ser “vaginales” (proporcionados por un hombre)

* El clítoris no sirve porque la mujer no necesita placer. En algunos casos, no hace muchos cientos de años se practicaba la clitoridectomía en nuestra cultura, y aunque ahora nos suene a algo que solo ocurre en África sigue siendo igual de condenable e inadmisible.

* La mujer no eyacula puesto que no produce espermatozoides para tener hijos, ese poder solo lo tienen los hombres.

*Si la mujer segrega líquido es porque se ha hecho pis. (Una vez más está enferma o tiene falta de control)

¿ES ESTO TODO CIERTO? ¿Y SI CAMBIAMOS UN POCO LA MENTALIDAD?

Biológicamente hablando todos los embriones humanos hasta la séptima semana somos sexualmente iguales, luego nos desarrollamos como “hombres” o “mujeres” (esto del sexo binario ya lo hablaremos en otro post) En ese desarrollo tanto mujeres como hombres mantienen una glándula que se llama Próstata.

¿POR QUE NADIE HABLA DE ESTO CON SEGURIDAD? ¿POR QUE ALGUNOS MÉDICOS LO NIEGAN?

Lo cierto es que existe poca investigación acerca del tema, tomemos en cuenta que apenas en 1950  el médico alemán Ernst Grafenberg descubrió el punto “G”  y que los señores Kinsey, Masters y Johnson (famosos sexólogos de la época) hace muy poco tiempo, abrieron la puerta al estudio de un gran desconocido de la ciencia: La mujer.

Afortunadamente hay universidades, médicos y científicos trabajando en el área de la sexualidad, y cada día que pasa aprendemos más sobre nosotras mismas. Existen muchos estudios que han comprobado que la eyaculación de la mujer ES REAL.

¿ENTONCES LAS MUJERES PUEDEN EYACULAR?

Si, estamos fisiológicamente preparadas para ello. De hecho tenemos 2 tipos de eyaculaciones durante el sexo. Pero todo tiene sus matices… ¿quieres saber más? No te pierdas mi próximo post.

Candela M.