¿ Cómo educar a nuestros hijos e hijas para que el respeto y la comprensión de la diversidad sean un valor?

Educar en diversidad no significa tolerar o educar de manera inclusiva.

Cuando se educa en diversidad no hay un nosotros y un ellos, porque comprender de verdad la diversidad y transmitirla a las siguientes generaciones, significa comprender que toda la especie humana es diversa y esas diferencias nos hacen únicos.

No vale explicar un día en casa lo que significan las diferentes banderas del colectivo LGTBI+, o decirles que hay que respetar a esas personas “que no son como nosotros”.

Si quieres impartir  una verdadera enseñanza en diversidad sexual, aquí tienes algunas indicaciones que te servirán de ayuda:

 

  • Adapta siempre la información a la madurez del /la menor: Cómo en toda la educación sexual, puedes empezar a hablar de todo, sin ocultar nada o mentir, en un lenguaje acorde a la edad madurativa de tu hijo o hija. Se trata de que entiendan que hay otras formas de vivir, pensar, sentir o relacionarse, además de la que ve en casa y que todas son normales.

 

  • Da el ejemplo:  Practica la autocrítica y empieza a  cuestionarte las falsas creencias aprendidas para evitar transmitir prejuicios cuando eduques.. Recuerda que más allá de las palabras, tus acciones son un modelo a seguir.

 

  • Las cosas por su nombre: No hace falta que conozcas todos los términos, pero procura que tus respuestas sean veraces y que uses las palabras adecuadas. Evita los eufemismos: No es “la amiga de tu tía” es su pareja y son lesbianas: No es el chico “que nació en el cuerpo equivocado”  Es una niña trans y esa es otra de las posibilidades de la amplia diversidad sexual humana. Usar el término adecuado dota a esa palabra de normalidad y cotidianidad.

 

  • Fomenta el debate en cada momento: Abre los ojos a las oportunidades del día a día para hablar y promover el pensamiento crítico, la curiosidad y la amplitud de miras. Ayúdale a desarrollar una comunicación asertiva fomentando debates productivos relacionados con la diversidad sexual.

¿Por qué será que en Escocia los hombres usan falda y aquí no?

¿Te has fijado que en esos dibujos animados las mamás nunca trabajan fuera de casa?

 ¿Qué te parece que tu tío haya decidido no ser padre nunca?

¿Por que esa compañera tuya solo juega en el patio con los chicos?

¿Le has preguntado a tu amigo si le gusta que le llamen de esa manera?

  • Cuidado con tus expectativas acerca de su identidad: Si caes en la trampa de los estereotipos, puedes estarle restando autonomía e importancia a su proceso de aprendizaje y a su desarrollo emocional. En ocasiones los padres y madres de manera inconsciente encasillan  a sus hijos con frases como ¿Ya tienes novia?, ¿Te vas a poner esa ropa?, ¡Las niñas no hacen eso!…

 

  • Acompáñale a buscar información: En el proceso de educación sexual tu rol es acompañarle para que pueda obtener la información adecuada y segura para que desarrolle la capacidad de tomar decisiones en un futuro que garanticen su salud sexual.  Si tienes dudas o desconoces algún tema que le intrigue o inquiete, reconoce abiertamente tu limitación y ayudale a filtrar las fuentes de información veraz.