Bolas Chinas – Todo lo que dicen no es verdad

Bolas Chinas – Todo lo que dicen no es verdad

Hace muchos años, la primera vez que escuché hablar de las Bolas Chinas una usuaria aseguraba que tenía orgasmos continuos al caminar y fui inmediatamente a comprar unas en un sex-shop en donde me dijeron que podía usarlas todo el día ¡cuántas cosas se dicen de ellas que no son verdad!

Aunque algo si es cierto: son muy buenas. De hecho pienso que si hay algo de que toda mujer sexualmente activa debe tener son las Bolas Chinas. No solo por su función lúdica, sino por los beneficios físicos que puede producir.

Empecemos por el principio:

Ni siquiera el origen de las Ben-wa o Bolas de Geisha está claro: algunos lo atribuyen a un emperador chino en 1603 que las inventó para que sus concubinas estuvieran lubricadas y poder saltarse así los prolegómenos de la penetración. Otros creen que en sus inicios la usaban las geishas del siglo XVIII que generaban un sonido tintineante al contraer los músculos de la vagina para que el hombre supiera que estaba lista para ser penetrada tras el parto. Lo cierto es que han llegado hasta nuestros días comercializadas de muchas maneras y con diferentes materiales.

¿Cómo Son y Para qué Sirven?

Existen muchos productos diferentes bajo el nombre de Bolas Chinas, lo estándar son 2 bolas unidas por un cordón que tienen en su interior otra pequeña bola que se puede mover al agitarla, aunque de manera genérica se conoce así también a las de 1 bola o más de 2 (aunque estas técnicamente son Bolas Tailandesas), con o sin bola dentro, de diferente peso, totalmente redondas u ovaladas, y de muchos materiales.

Las estándar (2 bolas y las de 1 bola) se usan principalmente para fortalecer el suelo pélvico o músculo pubococcígeo. Se introducen en la vagina como un tampón dejando parte de la cuerda fuera para poder sacarla. Es decir, es una pesa para la vagina. Exactamente igual que cuando entrenas en el gimnasio con una mancuerna las bolas ayudan a hacer ejercicios del suelo pélvico.

¿Cómo sé si las necesito?

Como he dicho antes creo que toda mujer sexualmente activa debería usar bolas chinas, se trata de un utensilio para hacer ejercicios y aunque muchas mujeres cuidan su cuerpo en un gimnasio, el llamado suelo pélvico no siempre se ejercita. Este músculo pierde su tonificación por muchas razones (tos o estreñimiento crónicos, levantar peso continuamente, ejercicios de alto impacto, parto, obesidad, menopausia, mala postura, etc.) y lo ideal sería trabajarlo con las bolas antes de que esté debilitado. Si estas ya en alguno de estos casos o tienes alguno de estos síntomas es porque necesitas urgentemente unas bolas chinas:

  • Tienes pequeñas pérdidas de orina involuntarias (al estornudar, toser, reírte o hacer ejercicio…)
  • Falta de sensibilidad en la penetración vaginal.
  • Sufres obesidad o estreñimiento crónico.
  • Practicas deportes de alto impacto (running, aerobic, etc.)
  • Estas cerca de la menopausia.

 

 ¿Cuál bola debo usar?

Cuando nunca has entrenado y vas el primer día al gimnasio no se te ocurriría levantar una pesa enorme ¿No? ¡Pues lo mismo pasa con las bolas!  Existen diferentes medidas de diámetro y de peso, por lo que debes empezar con alguna más grande y poco pesada, que se adapte a tu tono muscular. (Hay bolas en el mercado que puedes ir intercambiando para hacer una combinación de pesos para ir de menos a más) Las de diseño liso son más fáciles de limpiar y las que tienen estrías o ranuras más fáciles de sujetar. Elije un material que te garantice higiene y que no sea poroso, yo recomiendo las de silicona o ABS/PC de grado medico ya que son hipoalergenicas, y que no tengan el cordón de hilo ya que acumula bacterias. No tienes que usar la más cara del mercado, pero piensa que las usarás casi cada día, así que es mejor que inviertas en unas buenas bolas. Asegúrate de que está libre de ftalatos (DEHP) ya que está demostrado que es muy tóxico.

 

¿Sirven también para jugar?

Todas las bolas tienen una función lúdica (se pueden usar para jugar durante las relaciones sexuales) ya que el golpeteo de las bolas interiores puede producir una sensación agradable (para algunas mujeres) y porque jugar a meter y sacar es un juego muy excitante. Puedes usarlas tanto para la vagina como para el ano  pero nunca debes meter las bolas en el ano y luego en la vagina sin haberlas lavado correctamente, de hecho para el ano se recomiendan las bolas Tailandesas por su versatilidad de formas y tamaños, por lo que te recomiendo que dejes tus bolas de hacer ejercicios solo para tu vagina y tengas otras para jugar.

 

¿Cómo debo usarlas?

  • Deben estar siempre limpias y secas. ¡Y tus manos también!, si necesitas lubricante utiliza alguno compatible con el material de la bola.
  • Al principio intenta mantenerlas de 10 a 15 minutos hasta un máximo de 3 horas diarias. ¡No te pases de ese tiempo!…puedes provocar diversas afecciones vaginales por intentar solucionar la flacidez.
  • La acción efectiva de las bolas viene dada (además de por su peso) por el movimiento que hace la bola interior cuando se mueve, por lo que debes ponértelas para caminar, bailar, etc. No haces nada si te las pones para estar sentada) De manera involuntaria si el musculo está fuerte se contrae para sujetar las bolas cuando estamos en posición vertical.
  • Si no eres capaz de sujetarlas al andar debes empezar acostada, tira suavemente de ellas como si quisieras sacarlas e intenta apretar el musculo para que no salgan. Practica los ejercicios de Kegel.
  • NO las uses si vas a tener una penetración vaginal o si tienes la regla.

 

¿Cómo debo cuidarlas?

  • Sigue siempre las instrucciones del fabricante para limpieza y esterilización. Usa jabón neutro o algún desinfectante especial que puedes encontrar en sex-shops o farmacias.
  • Asegúrate de que estén secas antes de meterlas y guárdalas en un sitio limpio (si no vienen con una caja puedes utilizar un calcetín o una bolsa de tela)
  • Si notas que el material está empezando a desgastarse cámbialas inmediatamente.

 

Como ves no es verdad todo lo que van diciendo por ahí de las bolas chinas, es cierto que hay mujeres (pocas) que sienten placer físico por llevarlas puestas, algunas aseguran tener orgasmos al caminar, pero para la mayoría no es así, una vez que están dentro puede que ni las notes.

Lo que sí es verdad es que el uso continuado mejora la lubricación y mentalmente puede ser muy excitante llevarlas.

Las bolas chinas no mejoran tu vida sexual porque sí, pero son una ayuda (como las pesas del gimnasio) para mantenerte a tono en cuanto fuerza y tono muscular se refiere. Los resultados se notan entre 1 y 3 meses por lo que puedes ir avanzando y comprar otras cada vez más pequeñas y pesadas.

 

Debes acudir a tu ginecólogo si no notas mejoría, te duele al usarlas, o notas un bulto en tu vagina, puede que se trate de un prolapso y necesitas más que unas bolas chinas para solucionarlo.

 

¿Eres un Placérido?

¿Eres un Placérido?

Antes de leer este artículo te recomiendo que teclees en Google la palabra Placerído e intentes encontrar su definición… Upsss …..La búsqueda de placérido no obtuvo ningún resultado.

Pero te voy a dar una pista: yo soy Placérida y puede que tú también.

A lo largo de toda la historia de la humanidad los pensadores antiguos y modernos de todas las culturas se han planteado cuestiones acerca del PLACER. Y es que el tema da para mucho: hablar de placer es hablar de química, de filosofía, de arte, de psicología, etc. Podemos hablar en sentido objetivo o subjetivo, literal o figurado, espiritual o terrenal. Podría de hecho, escribir del placer y acabar hablando de hormonas o de ética. El placer es un término ambiguo y equívoco que tiene que ver con la respuesta del sujeto a la consecución de un bien o a la satisfacción plena de una necesidad y como éste no un blog dedicado a la ciencia médica ni al hedonismo yo me voy a limitar a hablar del placer sexual.

El placer sexual se refiere al disfrute y goce de las relaciones sexuales (que obviamente no se limitan solo al coito) y aunque en el plano de la sexualidad el placer está directamente relacionado con el orgasmo, no debemos limitarnos a pensar que el fin del sexo es el clímax. Es importante experimentar y disfrutar de todas las sensaciones placenteras a través de los cinco sentidos porque el sexo es un TODO que empieza en nuestro cerebro, pasa por cada parte de nuestro cuerpo y termina otra vez en el cerebro. Es un círculo sin final cuyo objetivo puede ser simplemente el placer por el placer, más allá de que exista o no orgasmo.

El placer de tus propias manos acariciando alguna parte erógena de tu cuerpo, el placer de enviar una foto subida de tono a alguien, el placer de saborear esa mezcla de dulce y acido de nuestros fluidos, el placer de una mirada o un pensamiento. Disfrutar de placentera sensación de poder o de sumisión, de la promiscuidad o la exclusividad, de la sensación de frotarse o agarrarse, de subirse a unos tacones o de fetichizar algo, de desnudarse en un sitio prohibido, de hablar de sexo sin tocar, de ver buen porno o excitarse leyendo algún relato erótico. Simplemente el placer por el placer.

Recuperemos el placer por el placer

A veces le damos demasiada importancia al punto máximo de excitación (y puede ser frustrante) dejando de lado todo lo excitante que es subir cada peldaño hasta llegar al orgasmo. No digo que no sea importante “correrse” solo te invito a que seas un poco más placérido o placérida y disfrutes de cada estímulo. No podemos seguir sobrevalorando el orgasmo y restando importancia a todo lo que nos podría llevar a él.

Mi incansable pasión por las palabras me ha llevado a inventar el término Placérido/a para definir a las personas que disfrutan del placer del placer. ¿Eres tú uno de ellos?

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¿Cómo ligar? !Nos vamos de Pesca!

¿Cómo ligar? !Nos vamos de Pesca!

Ligar es como pescar y para “pescar” hay que tener un buen cebo.
“OOOOH!! ¡qué horror! ¿me estás llamando cebo”?

SI. Cada uno que se lo tome como quiera, yo lo veo así, es una pesca divertida en la que (a diferencia de los desafortunados peces de la vida real) AQUÍ EL CEBO ELIGE A QUIEN QUIERE PESCAR.

No hace falta entrar en un debate acerca del cuerpo como objeto, no se trata de esto, hablamos de que cuando ligas básicamente quieres “enganchar” al “pez” y para eso, debes ser un cebo irresistible.

He aquí cómo:

Lo importante es la actitud no la aptitud, es decir, puede que tus tetas estén caídas, o que tu polla sea más pequeña de lo que te gustaría, puede que no seas más guapa que tu compañera de juerga, o quizás, no seas como el chico sexy del anuncio de perfume, pero lo importante de todo es que tú te sientas seguro con lo que “ofreces”, siempre hay algo en ti que hará que el pez que tú quieres pique, utiliza la carnada correcta, a veces se trata de la mirada, a veces de un roce, tu olor, tus gestos…

Me gusta pescar los jueves por la noche: entro al bar, hago un breve análisis de la fauna disponible e identifico a los ejemplares que hay nadando a mí alrededor:
1. “Yogurines” (normalmente universitarios con poca experiencia pero mucha potencia sexual) Suelen salir ese día, aunque los hay siempre.
2. Grises: Les llamo sí a aquellos chicos que tienen la novia o mujer en casa y que salen el jueves “con los colegas” en realidad se mueren por follar pero, a menudo, no toman las decisiones correctas para conseguirlo.
3. Rocket: Es el típico ligón, le reconocerás a tres metros de ti, cuando veas en su mirada de “vengo a por ti nena” –con voz de seductor de peli americana- . Viene preparado para pescar, lo que no sabe, es que no soy presa, hoy soy cebo y elijo yo.
4. Follables: en esta categoría entra cualquiera que esté entre las tres anteriores y alguno sin etiquetar que resulte interesante.

Una vez completada la identificación viene lo mejor, ésta es la calve:

Se trata de que el pez te vea entre tanto cebo, más te vale que destaques tus atributos con seguridad (sean cuales sean) porque probablemente tienes más en tu cerebro que entre las piernas, pero estamos pescando en un bar y lo que cuenta ahora es que sepas destacar los colores de las plumitas que te has puesto en el anzuelo.

Así que la próxima vez que salgas “a tomar algo” con la intención de “pescar” deja tu cara de cansado en el cajón de la oficina y ponte un poco de perfume, en la pesca deportiva gana el que obtenga el mejor ejemplar. Y para conseguirlo debes estar seguro de poder hacerlo, es una cuestión de práctica y como dije antes, de actitud. No voy a fardar de mis premios de pesca pero tengo en mi palmarés a especies de diversas razas y gentilicios, (de eso hablaremos otro día) me he tirado a gente tan variopinta que ni yo me lo creo, y lo he hecho a voluntad, no porque “estaba borracha y no había nada más” sino porque me encanta la sensación de entrar a un sitio y señalar diciendo “a éste me lo tiro hoy”.
!Buena Pesca!

Candela M.