Hoy es un día especial, el día de la mujer, no solo porque se conmemore la lucha que llevamos años librando para tener igualdad en la sociedad, sino porque cada vez, más mujeres somos conscientes de que sea cual sea nuestra situación, formamos parte de la batalla.

Según la ONU más de 140  países garantizan la igualdad de género en sus constituciones pero todavía las mujeres enfrentan desigualdades directas e indirectas a través de leyes, políticas, estereotipos y prácticas sociales pues la igualdad de género ante la ley no siempre se lleva a la práctica.

Lo hemos visto la semana pasada: “Más débiles, más pequeñas y menos inteligentes…” así somos las mujeres según el eurodiputado ultraderechista polaco Janusz Korwin-Mikke. Lo que justifica para éste misógino que debamos ganar menos dinero, haciendo el mismo trabajo que los hombres.

Nos siguen humillando y maltratando incluso desde los más altos escaños. Por eso, la lucha es de todas y cada una de las mujeres que vivimos en esta sociedad.

El machismo, esa estructura social opresora invisible, no es exclusivo de los hombres y hoy quiero reflexionar acerca de lo que podemos hacer nosotras por nosotras mismas. Hay un cambio grande que debemos hacer sin esperar que los gobiernos tomen medidas, un cambio profundo en nuestra actitud que a la larga hará un cambio significativo, estoy segura.

Comencemos por dejar de ser tan lagartas, porque lo creamos o no muchas de las actitudes que consideramos normales entre mujeres ayudan a sostener ese tejido patriarcal.

Dejemos de criticarnos por como vestimos, por como tratamos con los hombres, por como obtenemos los logros. ¡No nos llamemos zorras entre nosotras! Dejemos de criar niñas princesas que sueñen con un príncipe azul y quieran entregar al enamorarse “su flor” como un premio.

Nuestra vagina y nuestra virginidad no es un tesoro, es una parte del cuerpo que se merece cuidado y atención como las demás, dejemos de mitificar el amor y mezclarlo con el placer sexual. Enseñemos a los jóvenes que la única regla REAL en amor y el sexo  es que todos estén de acuerdo y se respeten.

Mujeres del mundo: Disfrutemos del sexo, no nos conformemos con la pasividad, no perpetuemos el cliché de que por acostarnos sin amor somos putas, defendamos nuestro derecho a masturbarnos y pensar en sexo tanto como los hombres, seamos sinceras con los orgasmos, ¡basta de complacencia!

La lucha por la igualdad empieza en nuestra cabeza, en nuestras camas y en nuestras vaginas.

A todas las que luchan con su sexo a favor de todas las mujeres del mundo Feliz Día de la Mujer.

A todos los hombres que nos respetáis como seres iguales, que sabéis que estamos aquí en condiciones equitativas, que os tomáis el tiempo para saber cómo complacernos y que sabéis que la única hostia que nos gusta es la que os damos permiso de dar jugando. Gracias por ser nuestros compañeros de lucha.

Minerva M.